jueves, octubre 22, 2009

BERKELEY

El malestar metafísico de ayer se concreta en síntomas físicos tangibles. Debe de ser la gripe. O algo peor: la confirmación de las teorías de Berkeley, por las que la realidad física no es más que una proyección de una monstruosa y única mente pensante. Y acatarrada.

4 comentarios:

Mery dijo...

Así que mens sana in corpore sano...y viceversa.
Cuídate.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Qué alegría encontrarte de nuevo por aquí. Gracias por los buenos deseos.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Le sacas docta punta a un catarro. Cuídate.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Uno es así, Antonio. Gracias.