viernes, octubre 23, 2009

CONVALECENCIA

Lo que creía gripe -malestar general, dolor de huesos, destemplanza- se ha quedado, al parecer, en un simple amago de faringitis, que ha remitido con una tarde de descanso y mimos. Y en la que, para distraerme, me he visto todos los "extras" que incluía el deuvedé de Hondo. Hay algo en todas estas películas del círculo Ford-Wayne-Bond-etc. que trasciende a juerga de hombres solos. Y entre los recuerdos y comentarios que recogen algunos de estos pequeños documentales los hay, en fin, que recuerdan a la clase de maledicencia misógina que a veces cunde en esas reuniones. Los que se refieren, por ejemplo, a la pobre Geraldine Page. El choque era previsible: una actriz de teatro de Nueva York frente a una caterva de golfantes y borrachos. Wayne llegó a decir que la actriz, de naturaleza bohemia, no se lavaba el pelo y los dientes con la frecuencia deseable, y que las escenas de amor con ella..., bueno, resultaban difíciles (léase esto a la luz de lo que decíamos anteayer de los olores). En su descargo, otro testigo del rodaje alega que lo que pretendía la Page era sentirse en la piel de su personaje, la mujer de un colono, y que por eso no se lavaba. Tampoco aguantaba ésta muy bien los dicterios reaccionarios de Wayne y, sobre todo, los de Ward Bond. Se lo debieron pasar en grande a su costa. Y lo curioso de todo es que nada de eso se refleja en la película; o, mejor dicho, que la evidente frialdad que existe entre John Wayne y la actriz es uno de los factores que más contribuyen al curioso cariz que adquiere la historia de amor entre ambos. Un amor interesado, la "única oportunidad" (my only chance, dice ella) de la actriz de escapar de un destino (soledad, miseria, incluso un forzado matrimonio con un indio) que no parece nada halagüeño, y la única (esto no se dice) que tiene el personaje de Wayne de encontrar algún asidero que lo reintegre al trato con el resto del género humano.

Fue una buena manera de convalecer.

5 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pues ponte bien del todo muy pronto. No se me ocurre mejor vitamina que el trato con Wayne. Toma también unos sorbitos de whiskey.

Un abrazo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Eso último no dejaré de hacerlo, Antonio. Un abrazo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Recupérate del todo, José Manuel. Hay que verse pronto.

Olga B. dijo...

Si te consuela, yo estoy en cama y prácticamente desconectada, tengo lo mismo, lo mismo (y el mismo miedo a que sea gripe:-)... pero me alivia leeros un rato.
Un saludo y a mejorarse del todo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Como decía, no fue gripe -toco madera-, sino una faringitis sorprendentemente rápida -sólo me dio fiebre una tarde, aunque el malestar ha durado varios días-. Diré que ni siquiera me he tomado la baja, aunque la garganta la tengo muy tocada. Pero sí he tenido ánimo de convaleciente: que, cuando la enfemedad es leve, es uno de los mejores ánimos que se puede tener. A mejorarse, Olga.