lunes, diciembre 21, 2009

LO VERDADERO

Me reprochan veladamente que aluda en este cuaderno a situaciones vividas con otros. Y entiendo que lo hacen por ese mismo instinto de recato que lleva a algunas personas a esconder el rostro cuando les sacan una fotografía. Sin embargo, hay una diferencia: en este cuaderno nunca se cita a ningún particular por su nombre, a no ser que el motivo de la alusión sea de naturaleza pública (ser el autor de un libro publicado, por ejemplo). El único sujeto reconocible de mis apuntes soy yo. Y quizá el reproche más fundado que pudiera hacérseme es que me saque a veces demasiado... favorecido. O lo contrario, porque también hay una coquetería consistente en menoscabarse, en quitarse importancia.

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El pequeño ciclo cinematográfico de este fin de semana consiste en el visionado consecutivo de dos películas sobre el forajido Jesse James: Tierra de audaces (Jesse James, 1939), de Henry King, y La verdadera historia de Jesse James (The True Story of Jesse James, 1957), de Nicholas Ray. Ha merecido la pena confrontarlas, siquiera sea por constatar, una vez más, la superioridad de las convenciones firmemente asentadas sobre los pruritos de originalidad. La de Henry King es , en efecto, una película convencional de bandidos; y, como confía y respeta los tópicos del género, no duda en utilizarlos a su favor: así, en la magnífica secuencia del asalto al tren, homenajea más o menos inconscientemente al clásico mudo de Edwin S. Porter; en las cabalgadas, remite abiertamente a los westerns de serie B. Y, desde esas premisas, crea unas pocas imágenes inolvidables: la estampa de los forajidos ataviados con guardapolvos, la escena en la que los hermano James escapan de sus perseguidores dejándose caer a un río, con caballo y todo, desde un precipicio; o el plano en el que atraviesan un ventanal a caballo. Todas estas imágenes son rescatadas, ya como piadoso homenaje cinéfilo, en la de Ray. Pero sobre ésta pesa ya ese cáncer del arte demasiado consciente de sí mismo: el afán de desmitificación. Lo anuncia ya el título, con su énfasis en lo verdadero de la historia. Pero en el arte las verdades son de otra índole, y nada tienen que ver con la fidelidad histórica, por ejemplo; que casi siempre es, más bien, fidelidad a una determinada manera de entender la Historia.

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Esta amiga rebate airadamente mi afirmación de que el cristianismo sea una especie de platonismo popular, y que eso es lo que hace que entre una vieja que reza sus oraciones a la Virgen y un ateo culto más o menos respetuoso con una tradición filosófica y cultural que asigna una función precisa a la esfera intelectual del hombre pueda haber un cierto grado de entendimiento. Y lo que me llama la atención es descubrir que esta vieja boutade mía, que frecuentemente irrita -y no es ésa mi intención- a los creyentes, resulte aún más irritante para los que declaran unilateralmente no serlo, sin matices ni concesiones. Le digo a esta amiga que la suya es, en el fondo, una postura religiosa, en el sentido peyorativo que ella da a esta palabra... Y tengo la impresión de que se enfada aún más.

12 comentarios:

Javier de Navascués dijo...

Pues no entiendo bien la irritación de tu amiga. Como creyente, no me parece irrespetuoso que un agnóstico o un ateo tomen al cristianismo como una especie de platonismo popular(esto, para mí, está bien, aunque no es exacto). Más irritante por cínico (o absurdo) sería que un agnóstico dijera con toda la cara del mundo que el cristianismo es la religión verdadera.

Anónimo dijo...

Sr. Benítez, me temo que, una vez más, ha logrado usted irritar a todo el mundo. Es una habilidad como otra cualquiera, aunque no sea premeditada. Saludos

ISE

madison dijo...

Lo importante es ser uno mismo, y expresarnos libremente tal como nos sentimos o lo que sentimos.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

A mí me parece más bien que es el cristianismo el que ha popularizado a Platón. Y tú blog me parece de todo menos irritante. Tampoco veo mal que se aluda a experiencias vividas con otros, siempre que no sea con amantes, y se enfade la correspondiente parienta. Te empiezo ya a felicitar la Navidad, José Manuel. Un fuerte y cariñoso abrazo.

RM dijo...

Te falta ver la versión "contemporánea", con Brad Pitt y una voz en off algo molesta, El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Frost. La de "Forajidos de leyenda" me temo que ha envejecido mucho.

Anónimo dijo...

Hijo, diles a quienes te hacen esos velados reproches que entren en el mío. Saldrán tan espantados que te adorarán.
Un abrazo:
JLP

Olga B. dijo...

Muy bueno,JLP;-))))
Pues yo pensaba que esa especie de pirámide de ideas platónicas en cuya cúspide está la idea del bien tenía mucha relación con el cristianismo (o viceversa)... Claro que yo soy una creyente que duda, y bastante tengo con lo que tengo como para molestarme por tonterías. A ver si un día me hago creyente total o atea culta y me enfado contigo.
Saludos, y no vaya por ahí irritando a la gente, hombre, que casi es Navidad.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias por todos los comentarios: demuestran que es posible discutir con humor incluso esas cuestiones que tanto cabrean a la gente. Y RM: "Forajidos de leyenda" no está mal, pero se ve aquejada de ese prurito de modernidad que tanto ha contribuido a deshacer el género; la otra no la he visto.

José María Pérez Collados dijo...

La afirmación de ser el cristianismo un platonismo popular es una ocurrencia tan ingeniosa como inexacta. Ni el cristianismo desdeña la materia (recuérdese que en el Credo se afirma la resurrección de los muertos -con cuerpo, se entiende), ni el platonismo dejaba de ser parte de un mundo pagano y, en muchos aspectos, dionisíaco.

Pero ya digo que como ocurrencia tiene su aquél... .

Anónimo dijo...

José María: Claro que el cristianismo no desdeña la materia. ¡Qué obviedad! A pesar de su énfasis en el espíritu, el cuerpo es la fijación del cristianismo: para maltratarlo, para trocearlo, para castigarlo, para prohibirlo, para despreciarlo, para glorificarlo. No hay religión más carnicera sobre la faz de la tierra. El cristianismo no es una religión: es pura chacinería. Que recurra a la metafísica sólo puede ser un error de base mal interpretado, mal entendido y largamente usado. Una especie de coartada.
Saludos cordiales:
JLP

Anónimo dijo...

Soy M.A., PERO NO TU M.A. estoy con S.P. Y J.A.M., no nos sentimos profundamente cristianos, pero J.A.M. ha hecho Gaspar y M.A. de Baltasar.
No obstante el entrecot previo a las Fiestas Navideñas nos debe hacer olvidar discusiones a posteriori.
En definitiva que los platónicos hoy aquí reunidos te echamos de menos
Un abrazo de Gaspar y Baltasar

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Me alegra encontrarte por aquí, M.A. Sí, el entrecot creo vínculos que conviene preservar. Yo también os echo de menos.