jueves, diciembre 24, 2009

NIEVE

NIEVE

Quien espera la nieve
no se conforma
con la lluvia caída
a la redonda;

ni le vale el granizo
en el umbral,
ni las nieves de antaño
por recordar.

Que es nieve sólo
este blanco silencio
caído en copos;

y sólo es nieve
este latir del tiempo
sobre tus sienes.


(Mientras el poemilla navideño de este año alcanza a sus destinatarios, va aquí el sonetillo en seguidillas que escribí en diciembre de 2008, mientras esperábamos las primeras nieves sobre Benaocaz -que no llegaron, y hubo que aguardar a febrero del año entrante para ver nevar, y abundantemente, sobre Madrid-. Con mis mejores deseos para todos. Y un especial agradecimiento a quienes hasta la fecha me han hecho llegar sus villancicos de este año: Juan Antonio, Pepín, Aquilino, Enrique. Que no decaiga esta costumbre. FELICIDADES A TODOS LOS LECTORES DE ESTE BLOG; Y A LOS AMIGOS DE FACEBOOK.)

7 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Igualmente, José Manuel: feliz navidad. Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Muchas felicidades José Manuel.

Un fuerte abrazo.

Olga B. dijo...

Feliz Navidad también para ti, José Manuel. Pasarme por aquí a leer es un placer que seguiré ejerciendo en el año que pronto empieza y que te deseo muy feliz.
Un beso.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas felicidades, José Manuel. Gracias por el poemilla y por este sonetillo. Es un placer leerte.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Feliz Navidad, José Manuel, para ti y tu familia. A ver si nos vemos pronto. Un abrazo.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Feliz Navidad. La felicidad, lo dices en el post de arriba, es un bien difícilmente mensurable, muy voluble, de escaso apego a las convenciones y desmontable con facilidad, pero nos obligamos a su logro y hasta en ocasiones se alcanza. Vivimos bien, no obstante, en la búsqueda. Se vive bien en la búsqueda. El viaje que sea largo, escribió Cavafis. Yo te deseo felicidad entonces, amigo no conocido, leído, entendido, apreciado. Y que la felicidad en Navidad sea emotiva, jubilosa, todo eso que se dice. Nos seguimos leyendo este 2.010 y a ver si el azar, los hados o los retruécanos del camino hacen que nuestras travesías coincidan en un café o algo. Quién sabe. Hoy precisamente hablé con mis amigos de Benaocaz. Casualidades.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias a todos, amigos. La verdad es que a muchos me parece ya conoceros, y me alegra teneros aquí reunidos, casi en familia. Un abrazo.