miércoles, enero 13, 2010

UN DETALLE

No hay reseña que no tenga su contrarreseña, es decir, el relato personal de por qué ciertos libros le conciernen a uno. Un crítico no debe confundir lo uno con lo otro. Pero las buenas reseñas son las que, a partir de lo primero, permiten al lector imaginar lo segundo. Siempre que lo segundo, claro, sea lícito, lo que no siempre ocurre.

***

Quien compara la lluvia con el llanto olvida siempre un detalle: al cielo nunca se le ve exhausto.

***

Hay erratas que se parecen a un eczema o a una erupción de la piel. Y si suceden en la última línea del texto, como pasó con mi artículo de ayer en el Diario, del que quedaron colgadas dos o tres palabras sin sentido procedentes de otros textos que habían ocupado ese mismo espacio en la maqueta del periódico, peor todavía: es como si la prosa se te despeluchara.

3 comentarios:

Leni dijo...

Estoy de acuerdo en todo salvo en un detalle.

Hay cientos de miradas y algunas han visto al cielo exhausto (creo).

Me gusta leerte y aprender.

Un saludo

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muy buena elección el cuadro de Max Ernst. Un abrazo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

El cielo siempre acaba renaciendo. En cuanto a los cuadros que acompañan estas entradas, siempre tratan de ilustrarlas, aunque a veces la conexión sea muy subjetiva.