miércoles, febrero 10, 2010

A LA VISTA

Una de las desazones de ayer estuvo causada por la extraña pérdida de unos libros que yo había dejado en la biblioteca escolar donde trabajo. Consulto la base de datos una y otra vez, para cerciorarme del número y condición de los ejemplares que echo de menos, inspecciono el estante correspondiente, pregunto por ahí y hasta levanto una efímera polvareda al propagar mi casi certeza de que pueda tratarse de un robo. Inexplicable, por cierto, ya que los libros estaban a disposición de cualquiera que quisiera llevárselos en préstamo. Al final, aparecen, traspapelados. Alguien los había colocado en otro estante. Y entonces caigo en la cuenta de un curioso comportamiento con el que me familiaricé en la otra biblioteca escolar de la que fui responsable unos años: hay quien, cuando le gusta un libro, o simplemente lo necesita, y no quiere que nadie le prive de él, lo cambia de sitio. Una simple traslación, que, de ser descubierta, ni siquiera podría penalizarse, basta para que el libro resulte inencontrable. Quienes están acostumbrados a tratar con libros lo saben. El autor de la broma no tiene más que ir a buscarlo a su escondrijo; que, como el de la famosa carta del cuento de Poe, es un escondrijo a la vista de todos.

Y lo curioso es que, mientras comento la incidencia, alguien me dice que suele hacer eso con los libros que le gustan de una librería: los cambia de sitio, para que nadie se los lleve.

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Retocar una novela ya escrita, aunque sea un simple borrador, es jugar a modelar vidas. Tacha uno unas frases, o añade otras, y esa vida -eso espera uno- parece fluir mejor... Lástima no poder hacerlo con la propia.


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El hombre de cuya muerte súbita hablaba ayer tenía cuarenta y siete años. Justo (toco madera) los que yo cumplo hoy.

15 comentarios:

Casiano dijo...

Felicidades porque seguro que vas a cumplir muchos más . Lo que pasa es que la muerte nos asombra si se no aproxima cerca, un familiar, un amigo o un vecino.

José Miguel Ridao dijo...

Felicidades, José Manuel. A ver si cae el e-book, que ahí no se pueden traspapelar los libros.

Un abrazo.

Javier de Navascués dijo...

Feliz cumpleaños, José Manuel. Un abrazo desde el norte.

Olga B. dijo...

Dios mío, qué inocente he sido. Si era tan fácil reservarse aquel libro...
En fin, ya no puede cambiarse. Esperar mi turno forma parte de la novela de mi vida.
Y espero que en la tuya este cuarenta y siete cumpleaños sea una página muy feliz.
Un beso.

Profesor Franz dijo...

Felicidades. Por si no lo sabe es usted un día más viejo que yo. Lo cual me obliga a cederle mi asiento en los transportes públicos y el lado de la barandilla en las escaleras. Lo que haré gustosísimo en cuanto se presente la ocasión.

José Luis Piquero dijo...

Feliz cumpleaños. No sufras.
Un abrazo.

arati dijo...

Felicidades!

Te cambiaré de sitio, para que no se te lleve nadie...

Juan Manzano dijo...

José Manuel, recuerda el dicho:

Diviértete el día de tu cumpleaños porque nunca volverás a ser tan joven. Y ten cuidado porque nunca has sido tan mayor, ja, ja, ja.

Feliz Cumpleaños y seguimos a la espera de "la próxima". ;-)

Abrazos.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Feliz cumpleaños, José Manuel. Me tomaré algo a tu salud. Un fuerte abrazo.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias, Casiano, Ridao, Javier, Olga, Profesor, Piquero, Arati, Juan, José Miguel. La verdad es que me siento muy acompañado. Un abrazo a todos.

fondo negro dijo...

Felicidades Jose Manuel. Estamos celebrando tu cumpleaño, y está resultando magnífico: langostinos de Sanlucar, champiñones, jamón y palmito ( esperemos que no palmes todavía),nos quedan unas cuantas comidas juntos todavía y varias de cardenales (esperamos que no te caigas mañana). Desde las resacas de San Blas y desded Benaocaz un abrazo muy fuerte de SP., JAM y MMM.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

¿Cómo? ¿Sin mí? Lo desautorizo. A no ser que lo repitamos este mismo fin de semana. Abrazos.

fondo negro dijo...

No te preocupes, ha sido leer tu comentario y dejar de beber y comer, y de mojar pan.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Hombre, tampoco os vayáis a acostar en ayunas...

E. Cabello, "Las Cumbres" de Ubrique dijo...

Pues muchas felicidades, y que escribas mucho más.
Saludos, Esperanza.