martes, febrero 23, 2010

OTRO CIERRE

No sé por qué, me parece una pérdida que hayan cerrado la modesta papelería-librería que había junto a la parada del autobús. Nunca se me hubiera ocurrido comprar un libro de entre esa mezcolanza de lecturas recomendadas por los colegios de la zona, colecciones de quiosco y desangelados best-sellers: la imagen más desabrida que pudiera ofrecerse de la literatura. A veces, sí, compraba alguna película en DVD, de esas promociones de dos o tres por el precio de una con las que inauguran ciertas colecciones. Pero, con todo, distraía las esperas mirando ese escaparate desalentador, y hasta me decía a veces que era bueno que la literatura presentara ese cariz en según qué sitios, porque eso venía a certificar que todo lo que faltaba allí debía de encontrarse en otra parte... También me servía ese escaparate para mantenerme al tanto de todo aquello que, si no lo hubiera visto allí, ni siquiera habría sabido que existía. Ahora han echado el cierre, y anuncian que en su lugar pondrán... una zapatería. Lo que es seguro es que yo seguiré allí, Dios mediante, distrayéndome con ese escaparate, y a ver qué me sugiere entonces el ya previsible panorama de sandalias, mocasines, botas. Otra imagen del universo, quizá, que tiene tantas caras como sitios en los que perder la mirada.

10 comentarios:

Paco Gómez Escribano dijo...

Están cerrando muchas librerías, sobre todo las pequeñas, no dan beneficios. Y me consta que algunas se mantienen abiertas por romanticismo de los dueños, que tienen que trabajar en otras cosas para asegurarse el sustento pues, en muchos de los casos, estas librerías dan pérdidas.
Un abrazo.

víctor (gato estepario) dijo...

Delicioso. Mezcla de añoranza y transigencia. Sobre todo ese cierre final abre la mente a muchos universos.

Cuántos rincones veremos esfumar o mutar en algo novedoso pero de imprevisibles sensaciones. Son -PUNTOS DE REFERENCIAS- que se nos marchan para siempre. Qué se debe de sentir tras una catástrofe -como la de Haití- donde desaparecen de un plumazo cientos, miles de puntos de referencias.


Saludo cordial.

José María Pérez Collados dijo...

Unas cosas duelen más que otras, pero esas librerías, especie de quioscos donde se puede encontrar de todo, son maravillosas. Hace daño que se mueran. En la plaza del pueblecito en que vivo hay una que es, además, mercería. Yo siempre compro algo, como tú suelo adquirir el primer fascículo de cualquiera de esas colecciones de cine o literatura en el que te regalan un libro de más, un CD o una película. Fíjate que no sé si serás el mismo ahora, en la parada del autobús. Serás otro. Y seguro que la culpa la tiene el excesivo precio que habrán puesto al traspaso... .

Ramiro Rosón dijo...

Qué lástima da el cierre de las librerías, máxime cuando la crisis económica se ceba con los libreros, como con casi todos los ramos del comercio. Comparto ese sentimiento. Recuerdo con cierta melancolía, en mi ciudad, el cierre de una que vendía literatura y libros de arte, donde se hallaban, entre otras, buenas ediciones de poesía.

Saludos.

Libros Gratis dijo...

Lamentablemente es algo que seguiremos viendo durante mucho tiempo, más con al evolución de ebooks y demás.
Una pena, pero sólo unas pocas lograrán sobrevivir a esta embestida tecnológica..

Un abrazo!

José Manuel Benítez Ariza dijo...

No me esperaba tantas reacciones -para lo habitual en este blog- a este apunte. Se ve que todos somos sensibles a este asunto. Y que, sin esas pequeñas librerías-que-además-son-otra-cosa, como la que describe José María, no nos hallaríamos en determinados lugares. Saludos a todos.

Ula dijo...

No me avergüenza decir que parte de mi extensa biblioteca, está formada por libros comprados en Madrid en sitios recónditos, llenos de historias, olores a tiempos rémotos...En algunos (de gran valor literario) reza el precio de 200 Ptas y me alegra el sólo mirarlos.
Es una pena que estas librerias desaparezcan, pero es pena mayor que tengan que desaparecer porque nadie compra ni lee.
Internet aún no se puede comparar.
Un saludo

Gonzalo dijo...

Estimado Jose Manuel, llegue a su blog por accidente, como no podia ser de otra manera, buscando un libro. Estoy buscando Diarios de Alejandra Pizarnik y vi que ud le decico una nota hace unos años. Segun tengo entendido la editorial Lumen cerro, lo que dificulta mi busqueda y que yo soy de Argentina, lo complica aun mas. Quisiera saber si ud conoce de alguna libreria que lo tenga o algun contacto que me permita encontrar dicha obra. Desde ya le estoy muy agradecido. Saludos Cordiales.

víctor (gato estepario) dijo...

Por cierto, al hilo del acertado comentario de ULA, con internet me llegó la oportunidad de bajarme una gran cantidad de ebooks, me imagino que como a todos los demás, con el consiguiente ahorro en el bolsillo. Ahora incluso siento una especie de remordimiento al ver que una buena parte de lo que he desembolsado, ya puedo encontrarlo en internet. Tengo un buen archivo de carpetas en un disco externo, pero aun no he sido capaz de leerme ninguno de los libros completamente, en la pantalla del PC. Eso de no poder subrayar, anotar en los márgenes, leer en el autobús, etc, no acabo de acostumbrarme. Y las letras impresas sobre una bombilla fluorescente no son igual que sobre un papel.

Como dice ULA, internet no se puede comparar. Al menos, de momento.

SALUDOS.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gonzalo, los diarios de la Pizarnik están efectivamente en Lumen. Es posible que existan restos de esta edición, que no es demasiado lejana (2003). Pruebe en Iberlibro, la página de libros agotados o antiguos; o, si quiere probar con un librero de confianza, en la columna derecha de este blog encontrará las señas de uno.