Ahora entiendo un poco mejor eso de la "prosa asmática" de Proust. Tengo una referencia nueva al respecto, ahora que voy regularmente a la piscina: mis propios esfuerzos por aprender a sincronizar la respiración al ritmo de la natación. Empiezo a leer, aprovechando que estoy recuperándome de una afonía, Albertine desaparecida, el sexto tomo de En busca del tiempo perdido. Y hay frases en las que me pasa justo lo que experimento cuando, entre brazada y brazada, omito alguna toma de aire y tardo unas pocas brazadas más en volver a acompasar la respiración al ritmo de la marcha. La misma angustia, sí, pero también la misma certeza de que el restablecimiento -y, en este caso, la recuperación del sentido de lo leído- es sólo cuestión de tiempo. ***
La plena salud -ese vigor que, en la mayoría de los casos, es sólo retrospectivo- es tan excepcional como la enfermedad. Lo normal es esto: la convalecencia.
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"¿Desde cuando las p... se ponen cachondas?", le dice este personaje de Canciones de amor en Lolita's Club, la película de Vicente Aranda, a una del gremio, después de realizarle muy a las claras, casi en primer plano, lo que llamaremos, en términos médicos, un tacto vaginal. No recuerdo que la frase -lo mismo me equivoco- estuviera en la novela de Marsé. Pero lo que sí es seguro es que determinados guionistas deben de pasárselo en grande cuando escriben una línea como ésa. Y que su gozo es inversamente proporcional, ay, a la vergüenza ajena que sentimos muchos espectadores.
4 comentarios:
Son frases que -no sé por qué- sólo se escuchan en el cine español.
Odio hacer esto en los blogs de los amigos, pero la deformación profesional me puede. Y usted que es del gremio docente lo entenderá.
El "tracto" vaginal es el canal o conducto vaginal, la vagina propiamente dicha. Me imagino que lo que le harían a la pecadora señora (porque no he visto la película) sería un "tacto" vaginal.
Corregido, doctor. Muchas gracias.
Este cine carece de tacto. Un abrazo.
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