jueves, marzo 04, 2010

DESASTRES

Llama la atención que lo que más se ha destacado del terremoto de Chile sean las noticias de los saqueos. Hablo sin conocimiento de causa, claro, pero se me ocurre que ciertos desastres naturales no hacen más que desatar un mal de fondo, más devastador incluso que la catástrofe propiamente dicha: en Haití, la miseria extrema, sobre la que nada se puede construir; en Chile, la inconsistencia del orden social. Y mientras la enésima tormenta de este duro invierno azota los muros de mi casa, me pregunto qué males más o menos soterrados no pondría al descubierto una catástrofe similar en estos pagos. No quiero ni pensarlo.

3 comentarios:

Olga B. dijo...

Ni yo.

Raúl dijo...

A pensar de lo que podemos ser capaces.

Mery dijo...

Pues si, porque el ser humano sólo se reprime en su lado mas nefasto ante la consciencia de un castigo.
De no esperar un castigo... mejor no pensarlo