viernes, julio 16, 2010

EL REPORTAJE

No ha sentado muy bien por estos pagos el breve reportaje de la BBC en el que Cádiz aparece como ejemplo de ciudad depauperada por la crisis. Eso sí: nos lo hemos tomado con deportividad, porque, a diferencia de otras ocasiones, en las que una crítica externa ha sido recibida con cajas destempladas y su autor poco menos que declarado persona “non grata”, a la BBC no le ponemos cara, ni acertamos a adivinar qué oscuros intereses han llevado a esa empresa pública británica a denigrar nuestra alegre ciudad, en la que tan bien se vive, pese a todo, y en la que, a falta de pan, sobran otros alicientes para preferirla a cualquier otro rincón del planeta… ¿Será que el gobierno británico está interesado en que la situación empeore todavía más, para que sus conciudadanos puedan comprar segundas residencias en la costa gaditana a precio de saldo? ¿Será un mensaje en clave dirigido a la ciudadanía gibraltareña, para que vea qué mal se vive en la otra ciudad semiinsular con la que cuenta la provincia?

He visto el dichoso reportaje, intentando desenmascarar sus aviesas intenciones. Aparecen edificios a medio construir y urbanizaciones ya construidas de las que no se ha vendido una sola vivienda… ¿En qué quedamos? Si no se vende lo ya terminado, ¿para qué acabar lo otro? Sale también un señor que se queja de que le han bajado el sueldo. ¿Es que acaso las cuentas públicas británicas están en mejor situación que las españolas? ¿Va a ser menos la administración británica, y a tener menos coches oficiales, por ejemplo, que los mil doscientos que poseen las diecisiete comunidades autónomas españolas? ¿Son menores las dietas y gastos de representación de un político británico? Allí, recuérdese, a algunos políticos se les reprochó no hace mucho que cargaran sus pequeños gastos particulares a las cuentas públicas. ¿Alguna vez un político español ha tenido que pasar ese bochorno? Aparece también, por último, en dicho reportaje una cariacontecida pareja que acude a la oficina de empleo. Lo que indica que aquí, al menos, los desempleados quieren trabajar, y no se limitan a cobrar el subsidio y a hacerse hinchas del Manchester United.

Pero lo que peor ha sentado, al parecer, es que el reportaje concluya con unas imágenes de un tablao flamenco, y con la afirmación de que los gaditanos no desaprovechamos ocasión de pasarlo bien, pese a las contrariedades. Es el tópico de la España de charanga y pandereta, que aquí sabemos absolutamente falso: ¿alguien sabe qué es una charanga? ¿Alguien ha visto alguna vez una pandereta?

Quede a salvo el pundonor local. Como todo el mundo sabe, incluso los hechos probados están sujetos a la ley general de la relatividad. Ese Cádiz desconchado e indolente que ha mostrado la BBC, con un tercio de su población desempleada, sólo existe en la imaginación de los ingleses. ¿O no?

Publicado el martes en Diario de Cádiz

1 comentario:

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Sólo es una campaña más de la pérfida Albión, que no nos ha perdonado todavía que nos cargáramos a Nelson en Trafalgar, y que tarde tanto el autobús de Cádiz a la Línea.
Un abrazo veraniego.