jueves, septiembre 09, 2010

SÍSIFO

"Abstenerse de pintar es pintar también", decía Gaya. Pero creo que se refería, más bien, a esa primera lección que aprende un acuarelista, por ejemplo: a salvar los blancos; es decir, a no poner pintura allí donde el propio papel aporta la tonalidad que se buscaba. Aplíquese a la escritura: no decir lo que pueda darse fácilmente por sobreentendido. Pero nunca "no escribir", lo que, para un escritor que se precie, equivaldría a no pensar. Pienso mientras escribo, ni antes ni después. The rest is silence.

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Me aborda RM por la calle. "No, si es sólo para que mañana pongas en tu blog que has visto a RM por la calle" (como hice una vez, en fin, a propósito de unos achaques que me refirió). Puesto queda. Y constatada, con este guiño amistoso, la máxima aspiración de este cuaderno: ser espejo.

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A Sísifo también podrían haberlo condenado a nadar en una piscina: un largo hacia allá, otro hacia acá, y no llegar nunca a ninguna parte. Pero aprende uno mucho de sí mismo en estos espacios acotados. Por ejemplo, que bastan unos pocos largos de veinticinco metros para agotarte. En un espacio abierto -un brazo de mar, por ejemplo-, la otra orilla parece siempre demasiado cercana. Y cuántos se ahogan al intentar alcanzarla.

6 comentarios:

Olga Bernad dijo...

Nadar es una de mis siete actividades preferidas. Debo hacerlo generalmente en una piscina bastante pequeña y mientras vuelvo y revuelvo lo nadado pienso en temas domésticos y cotidianos. Las pocas veces que estoy en el mar, el espacio abierto me produce la misma alucinación de la que hablas: siempre creo que podré llegar a cualquier parte (y alguna vez mis sustos me ha costado). Entonces pienso en cosas importantes: la vida, la muerte, el universo, el útero materno. Allí, en un resto de ese silencio en el que escribir no es posible.

Sara dijo...

Me han encantado estos tres apuntes, y cuánta verdad hay en el primero. Se me ha venido a la memoria cómo al principio de vivir en Inglaterra había mucha gente que me decía, "tú escribe, escribe, y no te preocupes por el lenguaje, que eso se corrige después". Pero lo difícil de escribir en otro idioma -sin traducir- no es expresar lo que uno piensa (¡ni que esas dos cosas fueran separables!) sino simplemente pensar. Pero claro, como los ingleses siguen empeñados en no aprender idiomas, pues no se les ocurren estas cosas!...

pandugar dijo...

"Ni un día sin un plumazo",decía Zola.Pero para eso mejor usar "libretillas"·.
La idea de usar libretillas para anotar todo tipo de ideas,pensamientos,ocurrencias enfin, no es nada nueva. Autores de reconocido talento y prestigio ,y en todo tipo de ramas del conocimiento , lo han hecho en multitud de ocasiones y circunstancias.Anotar una idea de forma preventiva para que esta no " se te escape " es útil a la par que necesario. Economistas como Juan Velarde,que incluso las utilizó como título de sus preciados artículos,las usaron toda su vida .También cabe mencionar a José Luis de Vilallonga ,quien en sus memorias ya relataba lo muy útiles que le fueron las que le regalara la Baronesa de Maldá ,su abuela de Barcelona.Eso y buenos consejos de su ilustre pariente le hicieron seguir la senda literaria.En ese caso siguiendo de alguna forma la senda marcada por su antepasado ,aquel Rafael de Amat que escribiera el famoso Cajón de sastre, que relataba la vida cotidiana de finales del siglo XVIII.
Decía Tom Sharpe, en entrevista concedida a un periodista británico hace ya unos 15 años,que le costó acostumbrarse a escribir a máquina pero que después no podía pasar sin ella.A preguntas del entrevistador sobre si no prefería pasarse al procesador de textos,le espeto: si he pensado iniciar una colección de ordenadores...
En cada época surgen modas,ahora por supuesto,Blackberrys,Palms,Notebooks y los novedosos Ipads se reparten la atención de los que escriben notas y demás.También parece que los dispositivos llamados lectores de libros electrónicos incorporan de alguna manera esa funcionalidad.
El caso es congelar en el tiempo una idea que te parece preciosa para que "no se te vuele del pensamiento",y tú y aquellos que después te lean,no se queden sin tan magníficas ideas o datos.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias por los comentarios. Olga: ¿Cuáles son las otras seis? Un saludo.

Olga Bernad dijo...

Oiga, no me haga contar todo..., le diré que entre ellas está leer(le).

Mery dijo...

Leer es pensar.
Escribir es, de alguna forma, pensar en lo que se ha leído y añadir cosecha propia.

Por otro lado está muy requetebien ser espejo de la vida, la de otros y la de uno mismo. Como este espejo, que siempre visito con tanto agrado.
Un abrazo