viernes, diciembre 31, 2010

FIN DE AÑO

Redacto en la tarde del jueves la que seguramente será mi última anotación del 2010. En algún momento de este año me he planteado que este diario, que ya tiene una entrega publicada en libro y otras dos en imprenta, y material para otras dos, también tendría que tener fin. Pero no me atrevo a ponérselo ahora, no, precisamente cuando me está mostrando, a través del trato que en él adquiero con mi cotidianidad presente, algunas maneras de abordar literariamente la cotidianidad ajena o pasada, de cara a mis novelas, y muy especialmente la muy complicada que ahora tengo entre manos. Así que amenazo con seguir llenando cuartillas -pantallas-. Es decir: año nuevo, hábitos ya viejos.

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Y puede que ese ánimo retrospectivo tenga algo que ver con el pequeño ciclo dedicado a Neville con el que me he regalado últimamente. Domingo de Carnaval, El crimen de la calle Bordadores, La torre de los siete jorobados... Neville es, sin duda, un caso aparte en el cine español, y casi diría en el europeo, si no existiera Max Ophuls -y, quizá, el primer David Lean-, cuya nostalgia por cierta Viena inexistente es equiparable a que Neville manifiesta hacia un Madrid que tampoco existió jamás, y que acaso se parecía más a la pesadilla que retrató Solana -tan admirado por Neville, por otra parte- o a la grisura de la que dio cuenta Baroja, que a ese escenario de folletín en el que, sin embargo, el cineasta acierta a formular certeras observaciones sobre la vida, el paso del tiempo, o la posibilidad de una existencia a escala verdaderamente humana... Qué impresionante, por cierto, la secuencia del entierro de la sardina, con la que termina Domingo de Carnaval... Que estas películas hayan agradado también a C., mi hija, habitualmente muy poco complaciente con lo que conoce del cine español, es un motivo añadido de satisfacción. Y, también, que no achaque esta racha al madrileñismo retrospectivo en el que anda inmerso su padre, y del que seguramente no saldrá hasta que haya terminado su dichosa novela.

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Día realmente feo. Suelen serlo los últimos del año, por mera circunstancia meteorológica. Días que favorecen el ánimo retrospectivo. ¿Ha sido un buen año el 2010? Estamos vivos, sanos, razonablemente ilusionados. Toquemos madera...

10 comentarios:

Sara dijo...

Que este diario vaya a seguir publicándose, al menos por ahora, es una estupenda noticia para comenzar el 2011. Día feísimo por aquí también. Feliz noche.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias, Sara. Feliz noche y feliz año.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Feliz Año, José Manuel, para ti, M. A. y C. Y para todos los lectores de esta columna humeante. Un abrazo.

E. Cabello, "Las Cumbres" de Ubrique dijo...

¡Feliz año para tí y los tuyos!
Me encanta que sigas escribiendo, creo que te echaría mucho de menos si no te encontrara en el blog cotidianamente.
Solo nos falta un poco de nieve en la sierra para que la estampa sea tópicamente invernal, pero será una buena noche.
Un abrazo,
Esperanza

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias, Antonio,Esperanza. Feliz 2011. Y un abrazo.

RM dijo...

¡Año nuevo, plantilla nueva! ¡Mola!

Paco Velázquez dijo...

¡No me des ese susto tan temprano el año!
Espero leerte mucho tiempo más.

Anónimo dijo...

Perdona esta intromisión anónima. Es posible que algún día haga referencia a ella si tenemos oportunidad algún día de vernos las caras.
La cuestión es la siguiente:
Hace años vi en el ciclo de Garci una película que trataba sobre muertos. En un pequeño pueblo, practicamente una calle, los muertos se instalaban espectrales, pero cercanos, en los tejados de las viviendas para recibir a los que acababan de morir. Creo que en una escena ( a no ser que mezcle películas), bajo la lluvia, la calle aparecía repleta de paraguas negros, con un reflejo lunar en sus tensas y empapadas telas negras. ¿Sabes cómo se llamaba esa película?

Y gracias de antemando. Y disculpa de nuevo esta intromisión.

Olga Bernad dijo...

Feliz año, José Manuel, y que sigamos viendo las señales de humo de esta columna desde muy lejos.
Un abrazo.

Balovega dijo...

Bello 2011

He visto la Felicidad y me ha dicho que iba a tu casa. Le he pedido que llevase también a la Salud y al Amor. Trátalos bien, van de mi parte.

Un gran besote y un gran año 2011 para ti y los tuyos...

Un abrazo