miércoles, enero 26, 2011

CEJAS

A mi nueva foto para el carné de identidad le falta justo uno de los rasgos definitorios de mi identidad: las gafas. Me dice la fotógrafa que la norma actual estipula que no se pueden llevar gafas que te cubran las cejas. De lo que se deduce, supongo, que las cejas deben de ser decisivas a la hora de establecer la identidad de uno. Más, en cualquier caso, que las gafas; aunque, modestamente, creo que en mi caso es justo al revés: para quienes me han tratado en los últimos treinta y cinco años seguramente mis gafas pesan más que cualquier rasgo facial que éstas mantuvieran más o menos oculto. Más importancia tiene, a estos efectos, el corte de pelo. Cuando sustituí mi ingobernable cabellera partida con raya al lado por un corte al uno, hubo gente que no me reconocía por la calle. Por esa misma época me dejé crecer la perilla, y algún gracioso me dijo que me parecía a esa autocaricatura de sí mismo -pelón, rapado, con perilla- con la que el pintor Pérez Villalta solía representarse en sus cuadros... No era para tanto, creo, más allá de la extrañeza que podía causar en algunos ese cambio de imagen. Hay que decir que esa comezón por variar algún rasgo visible de mi apariencia física ha desaparecido casi por completo: el afán que me llevaba, en mi juventud, a alternar el rostro lampiño con temporadas con barba o bigote ha cedido su lugar al de perpetuarme en mi actual aspecto; lo que, visto el imparable avance de los años, resulta una pretensión mucho más ingenua e insostenible... En cualquier caso, he ahí mi nuevo retrato a efectos de identificación ante la policía: sin gafas, con la mirada ligeramente desorbitada del miope y las cejas -tan importantes, al parecer- levemente enarcadas. Y con ese aire algo moruno que le da a uno la perilla. Calculo que esta renovada imagen me costará más de una mirada suspicaz en los controles de los aeropuertos. No, si va a tener razón Arcadi Espada: el rostro descubierto es seña de identidad del hombre occidental. Lo otro, lo de cubrirse la cara, corresponde al enemigo.

3 comentarios:

Rafael dijo...

Igual es que le gustabas a la fotógrafa. Nunca hay que descartar ninguna opción.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Quién sabe. Pero yo creo que estoy más guapo con gafas.

Manoly dijo...

No tomes tan a broma el tema de las cejas. Piensa el porqué las mujeres nos las depilamos con doloroso esmero.
Hoy me has hecho reir con tu hábil forma de sacarle punta y texto al tema.