jueves, marzo 31, 2011

OCURRENCIAS



Hay ocurrencias de Ramón que recuerdan a Gutiérrez Solana; por ejemplo, ésta sobre un objeto visto en el Rastro:


Sillones de paralíticos pegados a su asiento: están pidiendo la escupidera.


E imagino que, si me diera ahora por releer a Gutiérrez Solana, encontraría en él muchas cosas que anticipan a Ramón.


***


Es éste del Rastro, de todos modos, un libro que a veces cuesta leer. Como casi todo lo de Ramón: no siempre tiene uno la cabeza para llenársela de cachivaches. Pero, por lo mismo, hay días en que la prosa discontinua de Ramón es la mejor música de fondo que se le puede poner al estado de ánimo de uno. Hoy ha sido uno de esos días: descoyuntado, rápido, contradictorio, frío y caluroso a la vez, con sus silencios y sus momentos de retórica, plácido y nervioso al mismo tiempo. Durante el trayecto de vuelta en el autobús he rematado este libro. Y me ha dado pena que se acabaran ambas cosas: el libro y el viaje.


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Tiene razón ese lector que me aconseja crear una "etiqueta" o sección en este cuaderno dedicada exclusivamente a mis trayectos en autobús. Esos cuarenta y cinco minutos diarios de lectura intermitente, en los que, cada vez que levanto la cabeza o aguzo el oído, veo u oigo algo más o menos curioso, tienen indudablemente un peso específico en mis procesos mentales. Hoy, por ejemplo, oigo de pasada la indignada confidencia que una chica hace a unas amigas respecto a los avances de un tipo al que ella consideraba gay... "Será bisexual, en todo caso", le dice una de las amigas. "No, vicioso es lo que es", dice la otra, creo que no del todo descontenta de ser el objeto de ese peculiar vicio que acaba de diagnosticar.

3 comentarios:

Juan Manuel González Lianes dijo...

Al hilo de lo que dices, es evidente que la lectura de un libro en compañía, sea en autobús, sea en tren como es mi caso (trayecto de 35 minutos), posiblita que literatura y vida se den de la mano y que en ocasiones uno no acabe de discernir qué escenas o palabras pertencen al libro que estás leyendo o bien a lo que sucede alrededor.

Sara dijo...

Ese trayecto de autobús, ¿va bordeando la costa?

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Más o menos, Sara. ¿Por qué?

Y totalmente de acuerdo, Juan Manuel, en lo que dices de la mezcolanza de vida y literatura en estas lecturas.