viernes, octubre 21, 2011

EL PULSO

Se acerca uno a este cuaderno, después de varios días sin hacerlo, con cierta prevención... Como temeroso, no sé... de haber perdido el pulso.


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Con estos artefactos, en fin, vamos construyendo, no sólo la memoria individual, sino la colectiva. Y por eso toca en mí cierta fibra cordial la mención que Antonio Rivero hace en su blog del poeta irlandés Theo Dorgan, al que conocí en unas jornadas de traducción que organizó la Asociación Cultural Sansueña hace unos años. Tenía algo de imposible lo que se perseguía en esos encuentros: llevar a cabo la traducción "colectiva" de la obra de dos poetas invitados, el mencionado y el canadiense Robert Bringhurst. El libro del primero, La hija de Safo, se publicó poco después en Hiperión; el del otro, por razones que desconozco, permanece inédito hasta la fecha, al menos que yo sepa. Pero lo que recuerdo de esas dobles jornadas -que tuvieron lugar en Granada, primero, en marzo del 2000, y unos meses después en Córdoba- fueron las largas sobremesas en las que se hablaba -en inglés, castellano y francés, porque había quien, para entenderse con los invitados, ambos angloparlantes, utilizaba este último idioma-, de literatura, poesía, gastronomía, mujeres, cine; y en las que el irlandés, recuerdo, me dijo que El hombre tranquilo era una película poco apreciada en su país; por las mismas razones, entendí, por las que la Carmen que interpretó Rita Hayworth nos resulta tan chirriante a los españoles. 


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La ilusión de la obra colectiva. Pero la única obra colectiva verdaderamente lograda es la que resulta de la mera agregación de un cierto número significativo de aportaciones estrictamente individuales. 

6 comentarios:

Anibal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anibal dijo...

Bueno, yo en cambio, he conocido a irlandeses con criterio, orgullosos de aquella obra maestra y agradecidos por su aportación al turismo nacional. A mi me gusta "Los amores de Carmen" y la imagen en general, que daba Hollywood de los españoles, me parece bastante acertada. La que me hace sentir vergüenza ajena como español es la "Carmen" de Vicente Aranda.

Tiene usted un pulso magnifico.
Saludos.

Sara dijo...

Tenía razón Dorgan, todavía no he conocido a ningún irlandés que le guste El Hombre Tranquilo....pero ahora me he quedado con lo curiosidad de saber qué pensaba el poeta de este film!

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Totalmente de acuerdo en lo de la Carmen de Aranda. En cuanto a la opinión de Dorgan... él mismo podrá decirlo, si le llegan estos comentarios con su nombre. Yo creo recordar que no compartía mi entusiasmo por Ford.

Anónimo dijo...

Lo del conjunto de las aportaciones estrictamente individuales es de lo mejor que he leído últimamente.

Un estupendo aforismo para realzar esa parte de ego misántropo que llevamos dentro (ojo, no dejarlo crecer mucho, por lo que pudiera deparar).

Gracias por su blog.

Un saludo,
Enric

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias, Enric. Un saludo.