miércoles, noviembre 30, 2011

PREVIA

Pensando qué decir en la presentación de Ronda de Madrid. Como siempre en estas ocasiones, paso la tarde redactando notas que luego seguramente no miraré. Y es extraña esta sensación de responsabilidad: no tanto por tener que explicar ante un público el hecho, para mí sorprendente, de haber puesto punto final a una triple novela de ochocientas páginas (las que suman las tres entregas de la trilogía), sino por la necesidad de justificar ante mí mismo el tiempo y el esfuerzo invertidos en esta labor. Lo que más pesa a mi favor es el hecho de haberme divertido mientras la efectuaba. Especialmente, mientras redactaba esta tercera entrega, no sólo la más extensa, sino también, en cierto modo, la más personal. Los resquemores que ahora me asaltan, creo, tienen más que ver con la sensación de vacío que sigue a esta dedicación tan intensa. ¿Bastará la redacción -siempre discontinua y azarosa- de algunos poemas -los que tenía en dique seco, postergados por las exigencias de la novela- para colmarlo? ¿Bastará la dedicación a este cuaderno? Pienso, más bien, en tardes paseadas en compañía, en lecturas demoradas, en ocio merecido y gratificante. Pero...


***


Y una fantasía recurrente: los personajes de esta novela y las anteriores se me amotinan y me esperan en una esquina, para darme mi merecido...


2 comentarios:

Rosario Troncoso dijo...

Enhorabuena José Manuel.
Nos amotinaremos los amigos, mejor, para ofrecerte el calor que te mereces.
Un beso.

Juji dijo...

Como me gusta leerte... en serio, ¡cómo me gusta!
Un fuerte abrazo y gracias por hacernos siempre sentir.