miércoles, diciembre 14, 2011

IMPLACABLES

Mejor estar siempre ocupado: así es más fácil preservar ciertos espacios de intimidad. Porque, en cuanto uno manifiesta la más mínima disponibilidad, los depredadores del tiempo ajeno se muestran implacables.

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Leyendo a Chaves Nogales -estos absorbentes tomos de obra inédita que acaba de publicar Renacimiento-. El difícil ejercicio de conjugar apasionamiento y distancia crítica. Como dice Muñoz Molina en el prólogo de Defensa de Madrid, este libro "quema entre las manos". Aunque cabría añadir: en según qué manos. Porque, con los testimonios actualmente disponibles -éste de Chaves, los dos tomos de los diarios de Carlos Morla Lynch, etc.- ya tendría que haberse formado en quienes deberían haberlos leído una idea de la Guerra Civil que excluyera parcialidades y se distanciara por igual de los dos totalitarismos enfrentados en esa contienda. Pero, devociones literarias aparte -y Chaves parece estar cosechando muchas-, la idea de una tercera España liberal y democrática, con suficiente fuerza moral para enjuiciar a las otras dos, no parece haber arraigado aún en nuestro ánimo cainita. Habrá que esperar, quizá, otros setenta años.

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Si el deseo de allegar lectores a un libro propio puede ser causa de cierta ansiedad, una simple operación aritmética puede dar idea de la medida de ese sentimiento cuando su objeto es una obra triple. Haber escrito una trilogía: multiplicar por tres la dificultad de encontrar lectores que hayan querido seguirlo a uno en la totalidad de ese empeño. 

1 comentario:

César Romero dijo...

Los tópicos, conforme pasa el tiempo, parece que arraigan más. Y por muchos testimonios que los contradigan parecen inamovibles. El ejemplo supremo de esa "tercera España" fue Julián Marías, cuyas memorias, y alguas otras obras, contaron bien a las claras qué fue la Guerra Civil. En vida pocos parecieron darse por enterados y hoy, a seis años de su muerte, convendría recordarlo de la mejor manera: leyéndolo.