***
Veníamos de almorzar con unos amigos. Un almuerzo accidentado, todo hay que decirlo, porque el elemento principal del mismo -un lomo de venado de magnífico aspecto- resultó incomible. Demasiado faisandé quizá. O no lo suficiente, quién sabe. Durante un buen rato flota sobre la cocina un aroma rancio a bestia en celo. Lo que dicta, quizá, el comentario de nuestra anfitriona: "Lo esencial es que el animal que elijas sea... compatible". Se refería a la dificultad de tener gatos y pájaros en la misma casa. Pero, en el contexto algo exaltado que había causado el olor de la carne, todos entendimos que se refería a otra cosa.
***
Niebla baja, pero no del todo a ras de suelo. En la autopista voy conduciendo como bajo un techo a punto de desplomarse sobre nuestras cabezas. Curiosa imagen para este primer día hábil del año. El mundo derrumbándose despacio y nosotros escapando... por los pelos.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada