jueves, abril 12, 2012

NO ESTIRA

"Para... Como recuerdo de mi paso por Cádiz, con un saludo especial de su ya amigo...". Así reza la inesperada dedicatoria que encuentro en este impecable, aunque algo amarillecido, ejemplar de Una semana de lluvia, la novela de Francisco García Pavón que he empezado a leer para hacer una pausa entre tanta lectura de mayor empaque. Me encantan -lo he dejado dicho aquí otras veces- las novelas de Plinio, el Sherlock Holmes de Tomelloso. Todas las que tengo de este personaje las he comprado en la librería de viejo de R., en Cádiz. Ésta en particular, ya digo, daba la impresión de no haber sido ni siquiera hojeada por su anterior dueño. Cuando la compré, no vi la dedicatoria, fechada en febrero de 1974. Muchos años los treinta y ocho que separan ese discreto rasgo de amistad de la indiscreción que ahora cometo al copiarlo en este cuaderno público... El destinatario del regalo no debió de echar mucha cuenta del mismo: al tacto, la sensación que produce un libro abierto página a página por otra persona y sostenido en otras manos no es la misma que la que causa un ejemplar intocado. Añado que la dedicatoria iba dirigida a una mujer, y que la firma un hombre. Qué ilusiones no pondría en ese "ya" con el que señala, no tanto el comienzo de una relación amistosa, como su posible continuidad. Aunque, no sé por qué, la letra vacilante, la enmienda ortográfica que se aprecia en el apellido de la destinataria y la excesiva presión con la que el torpe calígrafo aplicó el boli al papel (se aprecia el relieve del mensaje en la página siguiente), dan a entender que se trataba de una persona mayor. También apunta a lo mismo la rancia cortesía del mensaje. "Un saludo especial", "su ya amigo"... Y lo más estremecedor de todo es que ambos, la dama y el obsequiante, deben de estar ya criando malvas, porque la vida humana no estira tanto como para conectar estas cortesías de antaño con este presente nuestro tan desconsiderado.

Ilustración: aguada de Manuel Morgado

2 comentarios:

César Romero dijo...

O tal vez de alguien de fuera, de las lejanas Américas.
Y por cierto que serán de menos empaque pero si alguien quiere saber cómo era la España real de entonces, la real y no la que cuéntannos otras ficciones más recientes, las novelas de García Pavón son de lo más fiable y apegado a la tierra.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Lo del "empaque" lo decía yo más bien en detrimento de las otras lecturas. Y totalmente de acuerdo en que estas novelas transmiten una innegable sensación de realidad.