martes, junio 05, 2012

NOVÍSIMOS Y PRIMITIVOS

Llevo una lectora delante y otra detrás. Este autobús definitivamente conduce a la sabiduría. Pasando, en el camino, por todas las variedades posibles del ruido y la incomodidad. Tal vez por eso yo, con sueño atrasado, doy unas cabezadas sobre el libro que llevo abierto sobre mis rodillas.


***


El sabor de la sandía (2005), del novísimo Tsai Ming Liang, y la añeja Huida a Birmania (Escape to Burma, 1955) de Allan Dwan. De la algo sonrojante pornografía sublimada de la primera -es memorable el plano en el que un actor lame una sandía abierta sostenida entre las piernas de una mujer desnuda- al acartonamiento también un tanto anti natura de la segunda, con una Barbara Stanwyck haciendo de gran señora de un emporio selvático en el que recala un Robert Ryan que huye de la bárbara justicia local acusado de un presunto delito de asesinato. Resulta fructífera la comparación entre el aventajado discípulo taiwanés de Almodóvar y el siempre tosco y primitivo Allan Dwan; quizá porque la despiadada burla de todas las convenciones que practica el primero no sería posible sin una conciencia clara de a qué extremos pueden llegar esas convenciones en el cine más rancio. Que la dueña de ese semifeudal emporio selvático dedicado a la explotación de la madera de teca se enamore a primera vista del prófugo no resulta menos sorprendente que la historia de amour fou entre el actor porno que protagoniza la mencionada escena de la sandía y su neurótica vecina. Y en cuanto a extravagancias, nada como esa pagoda abandonada en la que conviven orangutanes -cuyo hábitat bien podía abarcar en esos tiempos las selvas birmanas- y chimpancés -que, como todo el mundo sabe, son una especie exclusiva de África-. "Y porque no había más especies de monos en el circo que les ha alquilado éstos", me dice M.A, "que si no...". Y es que de eso se trata: de hacer una película con lo primero que se tenga a mano. En eso no ha cambiado nada el cine en los últimos cincuenta años.


Y en eso ocupamos la ingrata sobremesa del domingo.

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