lunes, diciembre 24, 2012

MI VILLANCICO DE 2012



Navidades dickensianas:
en el asilo de pobres,
sopas de pan y castañas.

En un cajero automático
un San José sin papeles
monta su belén de trapos.

Y en la ciudad desigual
la policía de Herodes
mantiene la paz social.

Que no falte la alegría:
Salomé baila su danza
ante la faz del Bautista.





(Mi villancico laico de 2012. Un poco triste, sí. Pero vayan por delante mis mejores deseos para todos los lectores de este blog. Que el 2013 no sea tan fiero como lo pintan.)

3 comentarios:

Inmaculada Moreno H. dijo...

Así están los tiempos y es bueno tener presente a los que lo pasan peor y, en la medida de lo posible, arrimar el hombro para paliar lo que se pueda.
Enhorabuena por el poema "triste".

Toribio dijo...

Felices Pascuas, para usted y para sus lectores. Que el 2013 nos traiga, al menos, el placer de uno de sus libros.

José Manuel Benítez Ariza dijo...

Gracias a los dos. Cuánta razón tienes, Inma. Y Toribio: haremos lo que se pueda. Felices fiestas.