jueves, febrero 07, 2013

SALPICADURAS


Cuanto más escribo, menos me leen. Lo que, después de todo, tiene su lógica.

***

Sjöman, Strindberg, Munch... Demasiado nórdicos están resultando estos días. Cosa, quizá, de este gélido viento del norte que nos hiela hasta el alma. Pero no es precisamente gelidez de alma lo que caracteriza a estos autores tan... retorcidos. 

***

Un adjetivo de imposible asimilación, pero que he tenido que inventar para una reseña: strindbergiano. (Qué natural resulta, por comparación, unamuniano, o incluso shakespearano -que algunos escriben sespiriano, y no queda mal-.)

***

Paladas de galeote. Y en medio del trabajo abrumador, estas... salpicaduras.

No hay comentarios: