miércoles, enero 08, 2014

SOBREMESA

En la sobremesa del excelente almuerzo entre amigos, T. hace gala de su buen oído y mejor voz y se anima a entonar Over the Rainbow y Moon River, dos canciones que, por razones muy diversas, me traen esa clase de recuerdos que suponen la constatación de otros tantos momentos felices. Éste también lo es, aunque quizá -la edad lo impone- por esa clase de felicidad vicaria que está compuesta de la memoria palpable de otras felicidades pasadas. Explicaré al menos la primera: una canción, como todo el mundo sabe, de la película El mago de Oz, que fue la primera que vimos de cabo a rabo con C. cuando era una niña... Hoy es ya una mujer, a la que esta misma mañana hemos ido a despedir al autobús que la devuelve a sus estudios en Madrid. Para que luego digan que la sociabilidad literaria -al fin y al cabo, ése es el pretexto de esta comida entre amigos a quienes unen ya muchas otras cosas que apenas tienen que ver con la literatura- no tiene también sus recompensas. Me alegro de poder desdecirme. Y más cuando llevo semanas en las que no hago otra cosa que afirmar lo contrario.

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Traducir, amiga I., es disfrutar de la literatura sin tener que pasar por el trago de tener que alumbrarla. Ya quisiera uno no tener que escribir otra cosa que traducciones libremente elegidas. Ya quisiera uno encontrar escritos en un idioma ajeno esos libros que uno está fatalmente condenado a redactar.

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Hace ya tantos años que nos conocemos que hasta los agravios infligidos por esa desconsideración suya tan característica me parecen gestos de afecto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Respecto a lo que dices de las traducciones, no sé si tendrás noticia del libro de Joseba Sarrionaindía cuyo título es, en traducción castellana, "Poemas míos que ya he encontrado escritos". Yo no lo he leído (son traducciones al euskera, lengua que no conozco, de poemas de distintos autores e idiomas), pero el título está muy bien.

(Gatoflauta)

José Manuel Benítez Ariza dijo...

No, no lo conocía. Pero, efectivamente, es un buen título y una buena manera de abordar un libro de traducciones.Un caso similar podría ser el de "Segunda mano" de Víctor Botas.