miércoles, septiembre 10, 2014

PAÑUELOS

¿Diré que todavía uso pañuelos de tela, en vez de los de papel? Hay quien tilda de antihigiénica esta costumbre, pero a mí lo que de verdad me repugna es la actual proliferación de inmundos amasijos de papel esponjoso. Los encuentra uno en todas partes, incluso en los parajes más apartados; cuando lo que caracteriza a una persona decente, entiendo, es lavar sus suciedades en casa, discretamente, y no ir dejándolas por ahí... En fin. El caso es que incluso los pañuelos de tela hay que reponerlos de vez en cuando, lo que, dada su situación de franco retroceso, no es fácil. Han desaparecido, por ejemplo, de los grandes almacenes, y sólo los encuentra uno en esas recónditas tiendas de barrio donde se compran la ropa los viejos. Hoy he visto en el escaparate de una de ellas una pila de cajas de media docena de pañuelos, fabricados, según reza la etiqueta, por una empresa catalana que dice trabajar el género desde 1947. Los pañuelos parecen también de 1947: tienen el olor y el apresto de la ropa blanca de antes, y son más bien feos, ornados por unas sencillas bandas bordadas de hilo de colores muy claros, algo enfermizos, como elegidos para gente cuyos estornudos no presagian nada bueno. 

Aún así, entro a comprarlos. He pasado muchas veces ante esta tienda y siempre me ha llamado la atención la baratura de la ropa que vende: tejanos de desconocidas marcas nacionales, bastos y tiesos, rectos como la pata de un elefante; camisas como para vestir al elenco de una película sobre la posguerra... Sí, todo aquí parece de 1947. Pero el encargado, un hombre mayor, despliega unos exquisitos modales y procede a la venta con toda la ceremonia de un dependiente de casa de alta costura, pongo por caso. Me he prometido volver. Quién sabe si esos pantalones, si alguna de esas camisas... Serían un modo de entrenarse en dos cosas que, a la vista de los hechos, parecen inevitables: envejecer, vivir cada vez con más modestia. Todo eso, por el reducido precio de una caja de pañuelos.

1 comentario:

anónimo dijo...

Gran texto. Felicidades, y a nosotros los lectores.

(Gatoflauta)