martes, enero 13, 2015

MUTANTES

Acosado por mutantes que han sobrevivido al holocausto nuclear, el médico militar Robert Neville (Charlton Heston) cita un fragmento de The Waste Land de Eliot, el referente al "callejón de ratas / donde los muertos han perdido sus huesos". Ocurre en El último hombre vivo (The Omega Man), una desangelada película de ciencia ficción apocalíptica de 1971, cuando todavía estaban vigentes los terrores de la Guerra Fría... Días después, en El diario de Noa (sí, últimamente no ando muy fino en la elección de las películas que veo), me sorprende que el rudo chico obrero que se enamora de la rica que veranea en el pueblo se entretenga leyéndole a su padre poemas de Walt Whitman. La costumbre -explica el padre a a la chica- data de cuando, para curar la tartamudez de su hijo, lo obligaba a leer ese mismo libro en voz alta. La poesía mezclada con la vida; como posiblemente lo estaba, más que en el alma de los personajes, en el ánimo de los esforzados guionistas cuya vocación literaria, ay, los había llevado a ese pozo de talentos que en algún momento fue Hollywood. Como a otros, en fin, nos ha llevado a otros callejones sin salida. 

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Llegará el momento en el que uno cifrará como un logro haber sobrevivido al invierno. Lo noto en cómo, cada año que pasa, me siento más vulnerable al frío y veo con mayor claridad que un país que no ha hecho de la calefacción un bien común sigue siendo un país inhabitable. 

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Más sobre lo de ayer: qué francesa resulta esa grandeur en el dolor, materializada en un formidable funeral presidido por veinticinco jefes de estado... Ese mismo día morían otras decenas de personas por atentados similares -o quizá incluso más virulentos, si es que se pueden establecer gradaciones en el horror- en lugares como Nigeria o Líbano. Y a nadie se le ha ocurrido plantear la comparación: por qué esos otros muertos no han merecido los mismos honores; como no los merecieron, creo recordar, los ciento y pico que perdieron la vida en los atentados de Atocha, en Madrid, el 11 de marzo de 2004.

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