martes, marzo 10, 2015

ACÉMILAS

Preparando la presentación en Sevilla de mi libro sobre Poe, me sale este párrafo: "La vida es corta, hay ya demasiados libros y se nos plantea la duda de si acaso no podríamos dedicar nuestro tiempo a algo mejor o más necesario que añadir nuevos libros a los ya existentes. Por eso cada libro exige la invención de un pretexto que justifique su necesidad. Y lo mismo que ese pretexto a veces es de orden existencial –hay libros que se justifican en la necesidad que su autor tiene de explicarse a sí mismo su modo de entender el mundo–, otros se avienen bien con otros pretextos de orden social, profesional o académico, pero no por ello son menos imprescindibles en la economía emocional de quien los ha escrito". 

Lo que quiere decir que, a veces, escribir es como uncirse voluntariamente a un carro que uno sospecha que lo va a llevar a donde deseaba; por más que, en el estricto contexto constituido por el carro y las acémilas que tiran de él, el papel de uno no deja lugar a dudas.

2 comentarios:

Irrumator Turlequensis dijo...

Para este libro si tengo un sitio.
Por favor no olvides dar datos de distribución. No puedo estar en la presentación pero quiero tenerlo. ¿Será fácil?

José Manuel Benítez Ariza dijo...

No tiene por qué ser difícil de conseguir, si lo pides en cualquier librería; o, si no, directamente en la página web de la editorial: